El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, ha manifestado que su país presionará a Corea del Norte hasta que renuncie para siempre a las armas nucleares y a los misiles.
Pence pronunció el viernes 23 (hora local) un discurso en el Centro Woodrow Wilson en Washington D.C. en el que anticipó que el Gobierno estadounidense presionará económica y diplomáticamente a Pyongyang para que abandone el programa de desarrollo nuclear y balístico.
El vicepresidente enfatizó que el cruel régimen de Kim Jong Un representa la mayor amenaza a la estabilidad de la región Asia-Pacífico y que las prioridades de Estados Unidos están enfocadas en solucionarla.
Sobre la muerte de Otto Warmbier, producida apenas a seis días de su regreso de Corea del Norte, donde estuvo detenido 17 meses, declaró que dicho suceso sirvió para reafirmar la promesa de procurar que personas inocentes nunca más sean víctimas de tragedias similares.