El Gobierno y el Ejército estadounidense han reconfirmado su disposición a resolver el problema nuclear norcoreano por vías diplomáticas, a fin de evitar una guerra en la península coreana.
El secretario de Defensa norteamericano, James Mattis, hizo hincapié el día 15 -hora local- ante la Cámara de Representantes del Congreso en que si bien EEUU garantiza la victoria en caso de estallar un enfrentamiento bélico en territorio coreano, las consecuencias serían realmente catastróficas y superarían a las de la Guerra de Corea.
Añadió que Seúl es una de las ciudades más pobladas del mundo y por eso Donald Trump ordenó dar prioridad a las medidas diplomáticas para resolver el problema norcoreano.