Las autoridades chinas anunciaron el viernes 2 que el incendio de un autobús acaecido en mayo en Weihai, provincia china de Shandong, que se saldó con la muerte de varios párvulos coreanos a bordo, fue provocado por el conductor.
Según revelaron las investigaciones, el conductor provocó incendio con un mechero y gasolina comprados por él mismo, tras notificarle el empleador su despido.
El incendió acabó con la vida de 11 párvulos coreanos, una maestra china del jardín de infantes al que iban las víctimas, y el propio conductor.
No obstante, poco convencidos por la explicacion de las autoridades, los familiares de las víctimas han expresado que presentarán una queja oficial ante el Gobierno chino.
Al respecto, el Gobierno surcoreano calificó de "impactante" el resultado de la investigación. Mostró sus dudas sobre que la tragedia de un autobús con niños fuera un incendio intencional del conductor y pidió al Gobierno chino esforzarse hasta final, no solo en la indemnización, sino en el proceso del funeral y apoyo a los familiares.