La Organización de las Naciones Unidas ha criticado, en el borrador de un informe sobre Libertad de expresión, las excesivas interferencias del Gobierno de Japón en la redacción de textos de historia, concretamente en alusión a las referencias sobre las esclavas sexuales durante la Segunda Guerra Mundial.
El diario niponés Sankei divulgó el día 30 que David Kaye, relator especial de la ONU sobre libertad de expresión, instó al Gobierno japonés a abstenerse de encubrir las verdades históricas, en el borrador del informe que será entregado el próximo mes al Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Kaye indica que los libros de historia niponés reflejan la postura del Gobierno japonés, al describir que no hay testimonios que confirmen que su Ejército reclutara forzosamente a mujeres para servir como esclavas sexuales de sus soldados durante la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, instó a Japón reformar el sistema de evaluación de sus libros de texto antes de ser aprobados para su uso en las escuelas.