El G7 condenó los ensayos nucleares y balísticos de Corea del Norte al finalizar la cumbre de líderes, en una declaración conjunta emitida el sábado 27, hora local.
Tras dos días de sesiones, los países asistentes a la cumbre declararon como "máxima prioridad" resolver el problema nuclear norcoreano, e hicieron un llamado al régimen de Pyongyang a desmantelar por completo su programa nuclear y balístico.
Las naciones del G7 presionaron fuertemente a Corea del Norte, al advertir que de no renunciar a dicho programas, reforzarán aún más las sanciones, al tiempo de pedir a terceros países un cumplimiento eficaz de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.