El Gobierno estadounidense ha definido sus nuevas políticas dirigidas a Corea del Norte, que básicamente consisten en seguir presionando con fuertes sanciones, al tiempo de dejar la puerta abierta al diálogo.
Así lo anunció desde Washington el día 25, en rueda de prensa con los corresponsales surcoreanos, el legislador oficialista de The Minjoo, Kim Kwan Young, tras reunirse con el delegado especial sobre políticas norcoreanas del Departamento de Estado estadounidense, Joseph Yun.
Según informan, el presidente Donald Trump ya ha firmado las políticas norteamericanas hacia Pyongyang, un paquete de medidas con cuatro puntos principales como no reconocer a Corea del Norte como país nuclear, ejercer todo tipo de sanciones y presiones necesarias, no forzar un cambio en el régimen de Kim Jong Un e intentar resolver los conflictos mediante el diálogo.