Se ha confirmado que Corea del Norte ha repatriado a todos sus trabajadores de Sarawak, una región en Malasia conocida como uno de los principales destinos de mano de obra de Pyongyang para obtener divisas. Al respecto, la prensa local divulgó que ninguno de esos trabajadores norcoreanos solicitó ampliación de visado al finalizar su permiso laboral.
Dicha zona, que abarca la costa noroeste de la isla de Borneo, acogió a un elevado número de norcoreanos desde la década de 1980, concretamente para trabajar en minas y obras de construcción. Incluso hasta no hace mucho, pese a la recesión económica y la falta de empleo, permanecían cientos de obreros de Corea del Norte. No obstante, las indagaciones del Gobierno de Malasia sobre el asesinato de Kim Jong Nam permitieron descubrir que gran parte de ellos eran ilegales.
Así, en marzo, las autoridades de dicho país arrestaron a 44 norcoreanos por violar la ley de inmigración y fueron repatriados. En tanto, el resto de norcoreanos ilegales permanecieron escondidos hasta que a mediados de abril se entregaron y fueron devueltos a su país.