El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas organizó el viernes 28 (hora local) una reunión ministerial para encontrar fórmulas fundamentales para solucionar el problema nuclear norcoreano.
La sesión la encabezó el secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson, que participó en el diseño de la nueva política de Washington hacia Corea del Norte. También estuvo presente el ministro de Exteriores surcoreano Yun Byung Se.
En la reunión los participantes reafirmaron la postura de responder con firmeza ante las reiteradas amenazas nucleares y balísticas de Corea del Norte. Tillerson propuso en este contexto implementar sanciones diplomáticas -además de las de índole económico-comercial-, al sugerir suspender o degradar las relaciones con Corea del Norte en caso de ser necesario.
El canciller chino Wang Yi, por su lado, enfatizó que el uso de la fuerza nunca debe ser la solución, ya que puede causar mayores riesgos. Advirtió así que el sistema antimisiles THAAD, instalado en territorio surcoreano con la justificación de atajar los misiles norcoreanos, perjudica la seguridad estratégica de China, a la vez que lastima la confianza entre las partes interesadas en el asunto norcoreano.
El vice ministro de Exteriores ruso, Guennadi Gatilov, también se opuso a la idea de recurrir a acciones militares contra Corea del Norte, aún exhortando al abandono nuclear por parte de este país.
El secretario general de la ONU, António Guterres resumió al término de la reunión que existe una profunda preocupación por un aumento de las armas alrededor de la península coreana. Subrayó que la carrera armamentística será un impedimento para los esfuerzos internacionales por encontrar una solución pacífica a los problemas mencionados.