Corea del Sur ha subido siete posiciones en índice de libertad de prensa, según la organización Reporteros Sin Fronteras.
En el listado de 2017 de dicha entidad, Corea del Sur ocupa el puesto 63 de entre los 180 países analizados, lo que significa que la libertad de prensa del país mejoró tras caer en 2016 al septuagésimo lugar, su peor nivel de la historia.
La mejora fue posible gracias a la amplia cobertura de los medios de comunicación nacionales sobre el escándalo de corrupción que involucra a la ahora ex presidenta Park Geun Hye, y que resultó en su destitución. Así, la evaluación de Reporteros Sin Fronteras es que la prensa surcoreana no ha perdido del todo su función de denuncia y crítica social.
La organización subraya que si bien la independencia de los medios se vio amenazada durante el Gobierno de Park Geun Hye, la intensa cobertura de la moción de censura contra la presidenta y su proceso de destitución, confirmó que la prensa surcoreana cumple todavía el papel de denuncia política que le corresponde, al tiempo de criticar a las instituciones de poder que dejaron de velar por los intereses de los ciudadanos.
Sin embargo, la entidad señala que los debates públicos sobre Corea del Norte siguen bajo interferencia de la Ley de Seguridad Nacional y persiste la censura en internet; mientra que el delito de difamación -que puede ser penado con hasta siete años de cárcel- es aún el motivo principal de los medios para incurrir en una fuerte autocensura.