El ministro de Exteriores chino Wang Yi, actualmente de visita en Alemania, declaró el miércoles 26 (hora local) que su país no permitirá ni un 1% de posibilidad de una guerra en la península coreana.
El canciller afirmó que Corea del Norte no es Oriente Medio, y que una guerra en la península coreana acarrearía consecuencias tan graves como inimaginables. Agregó que por ende, el interés prioritario del Gobierno chino es impedir que se produzca un conflicto armado en la región, a la vez que recalcó que renunciar al desarrollo nuclear será una decisión del régimen de Pyongyang, no de China.
Wang aseveró que, para mitigar la tensión en la península coreana, Corea del Norte deberá detener su programa nuclear, y Corea del Sur y Estados Unidos dejar de realizar entrenamientos militares de gran envergadura en la zona.