La reciente declaración de Donald Trump de "estar satisfecho" con Xi Jinping, da a entender que la cooperación ante el problema norcoreano avanza, y hace aumentar las expectativas de que Estados Unidos y China lograrán una solución.
Durante una rueda de prensa ofrecida en la Casa Blanca el día 25 -hora local-, el mandatario estadounidense resaltó la buena relación con su homólogo chino, y su confianza en que su contraparte piensa lo mismo sobre su persona.
Destacó de nuevo la influencia de Xi Jinping sobre Corea del Norte, y depositó grandes expectativas en que el gigante asiático intentará poner punto final a la ambición nuclear de KimJong Un.
En tanto, en un debate celebrado ese mismo día, el jefe del subcomité de asuntos de Asia del Este y Pacífico del Senado estadounidense, Cory Gardner, expresó su apoyo a la actual estrategia de presionar a Pyongyang a través de Beijing. No obstante, recordó que de ser necesario, habría que considerar medidas militares para acabar con el desarrollo nuclear norcoreano.
Según informan, Donald Trump invitará a todo el Senado a la Casa Blanca el día 27 para dar a conocer sus políticas hacia Corea del Norte.