La Casa Blanca reaccionó a la polémica surgida en torno al comentario hecho por el presidente Donald Trump en una entrevista, en la que declaró haber escuchado que Corea fue en el pasado parte de China. En concreto, ha manifestado que Estados Unidos sabe bien que Corea es un estado independiente desde hace miles de años.
Sin embargo, Michael Anton -consejero de comunicaciones estratégicas del Consejo de Seguridad Nacional de la Presidecia estadounidense- respondió que lo habitual es no aludir al contenido específico de las conversaciones mantenidas entre los líderes, después de que la prensa le pidiera detalles sobre las alocuciones que hubo durante la cumbre entre Trump y el presidente chino Xi Jinping entre el 6 y el 7 de abril.
De esta declaración de la Casa Blanca es posible deducir que el gobierno estadounidense, si bien no está dispuesto a revelar el contenido del diálogo entre Trump y Xi, si es consciente de la verdad histórica.
No obstante, no se ha confirmado aún si en efecto durante la cumbre el presidente de China comentó que Corea fue parte de su país en el pasado o si Trump, con la forma de hablar que le caracteriza, simplificó en exceso la intervención de su contraparte.