La administración de Donald Trump ha establecido su estrategia de "máxima presión y compromiso" para tratar con Corea del Norte tras una revisión de dos meses, según informó la agencia AP.
Así, los funcionarios estadounidenses afirmaron el día 14 que los asesores presidenciales ponderaron una serie de ideas sobre cómo lograr que Corea del Norte abandone su programa nuclear; tales como opciones militares, derrocar el régimen comunista, e incluso, aceptar al país norteño como un estado nuclear. Sin embargo, concluyeron que la mejor estrategia sería intensificar la presión a Corea del Norte.
Mientras, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, visitará Corea del Sur el día 16. Durante los tres días que permanecerá en Seúl, se reunirá con el presidente en funciones, Hwang Kyo Ahn, para discutir posibles respuestas a las provocaciones de Corea del Norte.
Asimismo, se estima que enviará un mensaje a China sobre las represalias chinas contra Corea del Sur por el despliegue del sistema antimisiles estadounidense THAAD en territorio surcoreano.