El secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, ha explicado que decidió desplegar el portaaviones Carl Vinson en la península coreana, al ser la medida más prudente considerando la actual situación de la zona.
En una rueda de prensa ofrecida en el Pentágono el día 11 -hora local-, sostuvo que la flota de ataque permanece en el Pacífico Oriental por motivos de seguridad, pero aclaró que el despliegue del Carl Vinson a las aguas coreanas no tiene un objetivo concreto.
Así, aclaró que su intención no es realizar un ataque preventivo contra Corea del Norte, ni tampoco es un indicio de un inminente ensayo nuclear por parte de Pyongyang, sino solo una maniobra militar ante posibles situaciones inesperadas.