La Casa Blanca ha manifestado que el ataque de Estados Unidos a una base aérea en Siria, realizado en represalia al supuesto uso de armas químicas en ese país de Oriente Medio, constituye también una advertencia a otras naciones que amenazan la seguridad internacional.
El portavoz presidencial estadounidense, Sean Spicer, declaró al respecto el viernes 7 que Washington actúa con determinación y de forma legítima para tomar contramedidas equivalentes a las provocaciones recibidas. Agregó en esta línea que el ataque a Siria supone una fuerte advertencia de Estados Unidos a otros países, implicando que entre estos se incluye prioritariamente Corea del Norte que prosigue con sus amenazas nucleares y balísticas.
En efecto, tras el ataque a Siria, el análisis que hacen los círculos político y diplomático de Estados Unidos es que se trató de un ultimátum dirigido a China, de que si este país no toma la iniciativa para solucionar el problema nuclear norcoreano, a este asunto también se aplicará el "método Trump" tal y como a Siria.