La Casa Blanca ha enfatizado la alianza con Corea del Sur y ha avanzado que seguirá atentamente la situación política de este país, en particular las elecciones presidenciales que se celebrarán dentro de poco.
El portavoz presidencial de Estados Unidos, Sean Spicer, declaró el viernes 10 (hora local) que está al tanto del calendario político de Corea del Sur, donde las elecciones deberán llevarse a cabo en 60 días a partir de la destitución presidencial. Aseveró que, en este panorama, mantendrá de momento una sólida relación con el presidente en funciones Hwang Kyo Ahn y seguirá cooperando estrechamente con la administración de Seúl.
Spicer hizo hincapié en que Corea del Sur es un importante aliado y amigo de Estados Unidos en la región de Asia y el Pacífico, y que los últimos hechos acontecidos en este país son un asunto sobre el que hará un seguimiento minucioso. Sin embargo, aclaró que no se trata de una cuestión respecto a la que el Gobierno estadounidense tenga una postura, ya que la decisión sobre el futuro de Corea está en manos del pueblo coreano y depende enteramente de su sistema democrático.