El Departamento de Estado estadounidense declaró el viernes 10, hora coreana, que respeta la voluntad del pueblo surcoreano de cambiar su jefa de Estado, tras conocer la decisión del Tribunal Constitucional.
Mark Toner, portavoz adjunto de dicho departamento, expresó mediante un comunicado enviado a la agencia surcoreana Noticias Yonhap, que su país no interviene en asuntos internos de otras naciones.
El vocero añadió que la alianza coreano-estadounidense seguirá siendo el eje de la seguridad en el Nordeste Asiático, y que EEUU seguirá brindando protección a su aliado surcoreano, al igual que siempre, y en particular contra las amenazas de Corea del Norte.