Wikileaks ha revelado recientemente miles de documentos de la CIA, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.
Los documentos fueron obtenidos del centro de datos de la agencia tras entrar en su intranet, y contienen información sobre escuchas clandestinas realizadas por la CIA, mediante el control remoto de dispositivos de Google, Apple, Samsung o Microsoft, entre otras.
La técnica de escucha clandestina se basa en introducir códigos malignos en los dispositivos inteligentes, para usarlo como receptor y captar las voces de aquellos cerca del dispositivo, y funciona incluso estando apagado.
De confirmar su veracidad, se estima que este tipo de escuchas escuchas ilegales de la CIA podría generar una fuerte controversia, además de dañar la reputación de seguridad de esos productos y sus marcas.
Al respecto, la CIA ha negado los hechos, al igual que Sean Spicer, secretario de Comunicación de la Casa Blanca.