El vice premier malasio, Ahmad Jahid Hamadi, advirtió a Corea del Norte señalando que la paciencia de Malasia tiene sus límites. La declaración de Hamadi se refiere a la declaración norcoreana de que el asesinato de Kim Jong Nam fue un hecho fabricado entre Malasia y Corea del Sur.
Según informó la prensa local el día 3, el vice premier dijo a los periodistas el viernes que los diplomáticos norcoreanos no deben considerar a Malasia como a otros países a los que Corea del Norte ha venido amenazando.
Advirtió que en caso de que Kang Chol, embajador de Corea del Norte en su país, vuelva a criticar a las autoridades malasias, pagará caro por ello y añadió que como diplomático debe respetar la ley y las costumbres del territorio donde está.
Respecto a la insistencia de Corea del Norte de que Kim Jong Nam no murió por el veneno VX sino por problemas cardiacos, lo rechazó señalando que la Policía ha investigado el caso basándose en las pruebas recogidas mediante diferentes canales.
El vice premier admitió que ninguno de los familiares del fallecido ha acudido a la prueba de ADN para la transferencia del cadáver, pero sostuvo que su Gobierno dispone del medio para obtener el ADN necesario para la identificación del cuerpo.