El presidente de Filipinas Rodrigo Duterte ha advertido que tendrá mano dura contra los coreanos involucrados en redesd e crímen organizado en su país.
La prensa local cubrió el lunes 6 la rueda de prensa ofrecida por el mandatario durante el fin de semana, donde declaró que los coreanos vinculados a negocios ilícitos como prostitución y narcotráfico, recibirán el mismo trato de los filipinos. Recalcó haber recibido reportes que involucran a mafias coreanas en comercio sexual y de estupefacientes, así como secuestros en Cebu, si bien afirmó no gozarán de privilegios por el simple hecho de ser extranjeros.
La alocución de Duterte sucede a la del jefe de la Policía filipina, Ronald dela Rosa, al plantear que el caso de secuestro y asesinato de un ciudadano de Corea del Sur a manos de la policía local filipina en octubre de 2016, podría haber sido orquestado por mafias surcoreanas que operan en dicho país.