El jefe de la Policía Nacional de Filipinas, Ronald Dela Rosa, ridiculizó públicamente en rueda de prensa a varios agentes de la ciudad filipina de Ángeles involucrados en un asesinato y otros robos contra surcoreanos.
Dela Rosa reprendió delante de los medios a los 7 agentes inculpados y les obligó a realizar flexiones durante más de 10 minutos, imágenes que fueron difundidas por la prensa local el jueves 2, al margen de la sanción correspondiente.
Según informan, el jefe de la Policía visitó en persona la localidad de los hechos, en un intento de suavizar las críticas hacia las autoridades filipinas; mientras que el presidente de la nación, Rodrigo Duterte pidió disculpas públicamente y anunció que realizará una "limpieza interna" en la Policía, si bien los medios cuestionan si realmente cumplirá sus declaraciones.