El Comité de Relaciones Internacionales del Senado estadounidense celebró una audiencia sobre la amenaza nuclear y balística de Corea del Norte, donde intervinieron diversos expertos. Fue el primer debate convocado por la cámara alta del país norteamericano sobre un tema de actualidad, más allá de las sesiones de evaluación de nominaciones ministeriales.
Los presentes enfatizaron que el problema nuclear norcoreano no puede ser resuelto solo mediante sanciones e hicieron alegaciones radicales sobre la necesidad de desplegar una campaña para derrocar al régimen de Pyongyang, e incluso de realizar ataques preventivos contra los misiles intercontinentales de Corea del Norte.
Al respecto, el jefe del Comité de Relaciones Internacionales, el senador Bob Corker, declaró que Corea del Norte es una de las amenazas más graves que encara Estados Unidos, pues las sanciones no están resultando efectivas.
Agregó que la actual aproximación al problema no funciona y que la situación demanda nuevas fórmulas para resolver el problema nuclar norcoreano. Hasta planteó si no sería necesario aprovechar las recientes deserciones de diplomáticos norcoreanos para desestabilizar el régimen de Pyongyang, o derribar -como medida preventiva- los misiles intercontinentales norcoreanos. Así, pidió indirectamente la aplicación por parte de Washington de políticas más duras hacia Corea del Norte.