El Gobierno de Filipinas ha expresado oficialmente sus disculpas por el secuestro y posterior asesinato a manos de policías locales de un empresario surcoreano.
El portavoz de la Presidencia filipina, Ernesto Abella, emitió un mensaje el día 24 -hora local- lamentado lo ocurrido y ofreciendo sus condolencias a la familia de la víctima; así como profundas disculpas al Gobierno surcoreano y a sus ciudadanos por esta gran pérdida.
Añadió que las autoridades se han enfocado de lleno a investigar el crímen, en colaboración con la Policía y la Justicia.
El 18 de octubre del año pasado, un empresario surcoreano en sus cincuenta fue secuestrado en su propio domicilio, en la ciudad filipina de Ángeles y murió por asfixia en comisaría. No obstante, los policías escondieron el asesinato y recibieron 120 millones de wones de su familia en concepto de rescate, pese a que el empresario ya había fallecido.