Japón ha decidido posponer el regreso a Seúl de su embajador en Corea del Sur, que fue obligado a volver a Tokio por el conflicto de la estatua en homenaje a las víctimas de esclavitud sexual frente al Consulado japonés en Busan.
Según el diario Asahi, el primer ministro Shinzo Abe decidió aplazar el retorno del embajador en Seúl, Yasumasa Nagamine, tras consultar con su ministro de Exteriores y evaluar que el Gobierno surcoreano aún no ha mostrado un cambio de actitud al respecto; por lo que no estima oportuno actuar primero.
En tanto, el secretario de Gabinete, Yoshihide Suga, también expresó en un encuentro con los medios su lamento por la instalación en Busan de una estatua-homejane a las esclavas sexuales, y puntualizó que Corea del Sur debe ofrecer una respuesta al respecto en primer lugar.
Así, el embajador japonés permanecerá fuera de Corea por más tiempo de lo esperado, al cumplirse 10 días desde su partida.