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Cultura

¿Por qué se come tteokguk en Año Nuevo?

#Un poco más de la Cultura Coreana l 2026-01-05

Corea a Diario

ⓒ gettyimagesbank
El primer día del año hay un plato que no puede faltar en la mesa coreana: el tteokguk (떡국), la tradicional sopa de pastel de arroz.
Se trata de una sopa clara, elaborada principalmente con rodajas de pastel de arroz blanco servidas en un sabroso caldo de ternera. Aunque la esencia del tteokguk es la misma en todo el país, existen variaciones regionales que enriquecen esta tradición. En algunas zonas se añaden mandu, empanadillas coreanas, y el plato pasa a llamarse tteok-mandu-guk. En regiones del interior, donde históricamente se ha consumido menos carne de ternera o marisco, se utiliza pollo para el caldo, reflejando adaptaciones locales basadas en la disponibilidad de ingredientes y en las tradiciones familiares. El plato se sirve coronado con ingredientes como huevo cortado en tiras, cebolleta, algas secas y, a menudo, semillas de sésamo.
Pero más allá de su valor nutritivo y de su sabor reconfortante, quiero detenerme en un detalle muy característico: la forma de los trozos blancos de tteok. Estos se obtienen cortando cuidadosamente en óvalos las barras de pastel de arroz, y no es un simple capricho estético. Este detalle encierra significados simbólicos que se han transmitido de generación en generación. En unos instantes les explicaré por qué.
Antes, conviene saber que, aunque no existe una fecha exacta que marque el inicio de la costumbre de comer tteokguk el primer día del año, las referencias más antiguas se remontan al periodo Joseon, mucho antes del siglo XX. Textos como el Dongguksesigi (동국세시기), que recoge las costumbres estacionales de Corea, ya mencionaban la tradición de tomar tteokguk en la mañana de Año Nuevo. En estos registros también aparece la práctica de preguntar cuántos cuencos de tteokguk había comido una persona como forma simbólica de indicar su edad.
Además, diversos estudios señalan que esta costumbre está vinculada a antiguas ideas de purificación y renovación. El color blanco del pastel de arroz simboliza limpieza y un nuevo comienzo, algo especialmente apropiado para recibir un año cargado de esperanza y buenos deseos.
Pero, en concreto, ¿por qué se come esta sopa en Año Nuevo? Evidentemente, no es solo por su sabor. Su importancia radica en cuatro significados culturales fundamentales.
En primer lugar, simboliza añadir un año más de vida. En la tradición coreana, especialmente en el pasado, cuando la edad se contabilizaba de manera diferente, se decía que al comer tteokguk durante el Seollal, el Año Nuevo lunar coreano, la persona ganaba automáticamente un año de vida. Por eso, aún hoy, es habitual escuchar como saludo: “¿Ya has comido tteokguk?”.
En segundo lugar, el tteokguk representa prosperidad y buena fortuna. La forma ovalada de los tteok recuerda a las antiguas monedas metálicas coreanas, y simboliza el deseo de prosperidad económica para el año que comienza. Esta asociación entre la comida y la buena suerte refleja la esperanza de abundancia con la que se inicia cada nuevo ciclo.
En tercer lugar, encarna el sentido de pureza y renovación. El color blanco del pastel de arroz representa limpieza, claridad y un nuevo comienzo. Comer tteokguk en la mañana de Año Nuevo se interpreta como un gesto simbólico para dejar atrás lo viejo y empezar el año con el cuerpo y la mente renovados.
En muchos hogares, el tteokguk no solo se consume como desayuno o almuerzo, sino que también forma parte de las ofrendas del charye (차례), el ritual en honor a los ancestros que se celebra en fechas señaladas como el Seollal o el Chuseok. Incluso entre las comunidades coreanas repartidas por todo el mundo, este plato sigue reuniendo a distintas generaciones alrededor de la mesa cada primero de enero o durante el Año Nuevo lunar, reforzando la identidad, el sentido de pertenencia y la continuidad de la tradición.
Y aunque el tteokguk continúa siendo el plato por excelencia del Año Nuevo, hoy en día muchas personas lo disfrutan en cualquier época del año, atraídas por su sabor suave y su textura reconfortante.
Por todo ello, el tteokguk es un excelente ejemplo de cómo un alimento puede convertirse en portador de significados profundos y valores culturales, además de funcionar como un auténtico ritual de bienvenida al nuevo periodo que comienza.

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